Son las 6:00 am de la mañana, el sueño se me ha escapado por la ventana, escucho los ruidos sexuales de las palomas apareándose, noto que los primeros haces de luz iluminan poco a poco la habitación. Trato de cerrar de nuevo los ojos, pensar en calmar mi mente, tranquilizar mi respiración para que de nuevo me sumerja en la inconsciencia de mis deseos, esos que no se pueden leer bien mientras estas despierto.
Me levanto a revisar si aun hay cigarrillos en la cajetilla abandonada hace 3 días encuentro convincentemente uno, encendiéndolo inhalo la bocanada de nicotina lentamente, muchos pensamientos están en mi cabeza tantos que no me permiten dormir en paz, diálogos de personas aconsejándome lo que seria mejor para mi, inspecciones en donde he repasado el laberinto de mi mente, leyendas de autores que he visto en los libros y en las redes sociales ahora accesibles hasta en los relojes de mano, donde ponen los consejos mas universales para estar bien, cosas como dejar el pasado, vivir el presente, estar con el universo y la tranquilidad de las acciones, que es el karma y no se cuantas cosas mas.
Empiezo a sentir un vacío peculiar mientras pienso mas tonterías, empiezo a añorar situaciones, hasta confesarme que en realidad este insomnio fugaz es provocado por la añoranza remembrando a mis amigos y el ir al café con ellos, aventurarme a explorar nuevas cosas, lugares y demás, enseñarles y que me enseñen como ven al mundo, extraño la playa, la puesta del sol, el masaje que da la arena a la planta de tus pies, acostarme y solo ver el cielo azul con el follaje de una palmera solitaria. Extraño cansarme al caminar, que mis piernas estén descubiertas abandonando el uso del pantalón por que el sol de una playa te alimenta la piel, comienzo a aborrecer el paisaje cemento de la ciudad, el ruido de los autos, el aire contaminado, el sol seco que impregna el pavimento y te hace sudar hasta que tu piel quede como pegamento por el polvo de las calles.
Y a pesar de que tengo todos estos pensares y que los puedo trasladar al papel como mandamientos de la vida, teniendo a la concentración de mi lado y animándome a crear después de tantas semanas de bloqueo creativo lo que en verdad siento, decido terminar mi dosis de nicotina e ir a la habitación, el todavía esta despierto a pesar de que no ha dormido en toda la noche, sus ojos grandes tratan de abrirse al verme entrar, al acostarme junto a el siento el calor de su cuerpo, mi hermoso gato humano, se arremolina junto a mi, sus patas acarician mi rostro y mi estomago, ronronea para que pueda dormir tranquila, al comenzar la mañana por fin puedo descansar, por ahora no importa con que ideas saboteadoras me despertare, solo se que esta conmigo, paciente siempre paciente a que me duerma junto a el.
Me levanto a revisar si aun hay cigarrillos en la cajetilla abandonada hace 3 días encuentro convincentemente uno, encendiéndolo inhalo la bocanada de nicotina lentamente, muchos pensamientos están en mi cabeza tantos que no me permiten dormir en paz, diálogos de personas aconsejándome lo que seria mejor para mi, inspecciones en donde he repasado el laberinto de mi mente, leyendas de autores que he visto en los libros y en las redes sociales ahora accesibles hasta en los relojes de mano, donde ponen los consejos mas universales para estar bien, cosas como dejar el pasado, vivir el presente, estar con el universo y la tranquilidad de las acciones, que es el karma y no se cuantas cosas mas.
Empiezo a sentir un vacío peculiar mientras pienso mas tonterías, empiezo a añorar situaciones, hasta confesarme que en realidad este insomnio fugaz es provocado por la añoranza remembrando a mis amigos y el ir al café con ellos, aventurarme a explorar nuevas cosas, lugares y demás, enseñarles y que me enseñen como ven al mundo, extraño la playa, la puesta del sol, el masaje que da la arena a la planta de tus pies, acostarme y solo ver el cielo azul con el follaje de una palmera solitaria. Extraño cansarme al caminar, que mis piernas estén descubiertas abandonando el uso del pantalón por que el sol de una playa te alimenta la piel, comienzo a aborrecer el paisaje cemento de la ciudad, el ruido de los autos, el aire contaminado, el sol seco que impregna el pavimento y te hace sudar hasta que tu piel quede como pegamento por el polvo de las calles.
Y a pesar de que tengo todos estos pensares y que los puedo trasladar al papel como mandamientos de la vida, teniendo a la concentración de mi lado y animándome a crear después de tantas semanas de bloqueo creativo lo que en verdad siento, decido terminar mi dosis de nicotina e ir a la habitación, el todavía esta despierto a pesar de que no ha dormido en toda la noche, sus ojos grandes tratan de abrirse al verme entrar, al acostarme junto a el siento el calor de su cuerpo, mi hermoso gato humano, se arremolina junto a mi, sus patas acarician mi rostro y mi estomago, ronronea para que pueda dormir tranquila, al comenzar la mañana por fin puedo descansar, por ahora no importa con que ideas saboteadoras me despertare, solo se que esta conmigo, paciente siempre paciente a que me duerma junto a el.

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