jueves, 31 de mayo de 2012

Sueño al estilo Hamlet...


 
Y esperar confiando en que los horizontes cambien de curso llega a ser desgastante para los pies.

El nudo en el estomago vuelve aparecer, sera mejor dormir un poco para soñar lo impensable, darle un espacio infinito al poder de la mente, beberla y observar pausadamente como se cae el licor de la verdad y perder la cordura, sin miedo a las consecuencias. 

Al fin y al cabo es el sueño el que se vive no existe ese color realidad turquesa que puede estar pintada en nuestras manos, un color que contrasta con cualquier fondo llamado desision.

Basta de miedos,
basta de resistir ese muro incondicional y natural de errores.

Al fin y al cabo son solo los sonidos silenciosos que sirven para desahogar y descansar el alama, esos sonidos que solo sirven para darle el ritmo presiso a esta sinfonia llamada caminata que indudablemente llegara a su final, asi , tan simple, como uno mismo.

Llegara tal vez sin aplausos,
tal vez sin sonrisas,
tal vez con una inevitable apatia.

Al fin y al cabo sonata es, meramente tuya, el único aplauso que se escuchara es la que tus palmas darán, eso, si has encontrado la forma de desatarlas.