
Quisiera ser gato, y que no me importe el afecto de los demás, ser libre, sentir mi naturaleza sin un dejo de culpa, sin miedo a trepar árboles o brincar azoteas.
Tener sexo con cualquier gato alpha y vivir la maternidad cuando se me antoje sin miedo a arrepentirme de si fue o no una buena decisión.
Acostarme en una pradera mientras el sol calienta mi pelaje y mis patas, jugar con los ratones y los hilos de las sabanas, sonreír si me acarician y atacar con mis garras al que me haya maltratado, sin miedo a que juzguen mi comportamiento.
Observar a los crueles humanos, por que así son crueles y egoístas, el cómo mienten todo el tiempo de quienes son verdaderamente por que tienen "reglas". Que infelices son algunos, siendo algo que no son.
En mis ojos se pueden ver galaxias de muchos colores, y una minúscula caza me enseña a preservar mi instinto que es lo único que me sirve para sobrevivir, no necesito entender las matemáticas, ni las fórmulas químicas, ni las transacciones financieras para obtener lo que quiero que es sólo un poco de comida y un lugar seguro para dormir.
Me la pasaría observando los objetos graciosos que se mueven con el viento, afilaría mis garras en una hermosa corteza de árbol y mientras lo hago estiraría todo mi cuerpo para despolvarme la pereza por que es hora de jugar.
Y lo más importante de todo es que saltaría sin miedo, por que confió en mi cuerpo e instinto para calcular el impulso del salto y si caigo, caería siempre sobre mis cuatro patas.
Saltando y brincando sin temor al arriesgarme a pesar de algunos golpes que me llevaría.
Por que el aprender de ello sería imprescindible para sobrevivír sin conflictuarme en el error de haberme caído.