martes, 26 de febrero de 2013

Rubias..Parte 1

Tengo que empezar diciendo que preciso en tener una debilidad por las mujeres rubias.

Desde que tengo memoria me he portado con ellas, bastante atenta, las procuro, las guío, son tan delicadas , me provocan una ternura incontenible e inconsciente. 

Y después de este sueño algo intimo empecé a recordar ese patrón perspicaz que me ha acompañado en el viaje de mi vida, todas ellas rubias, todas ellas personajes que participaron en los ejes de mi vida, llena de colores marrones y algunos azules turquesa que me gustaría narrar como ahora.

La primera de ellas se llamaba Mónica una chica con unos preciosos ojos azules y una boca de fresa antojable, su cabello lo recuerdo algo enmarañado, linda, bastante inocente, bastante estudiosa, compañera de la primaria. 

El uniforme le quedaba perfecto ese rojo de la falda combinaba  con sus labios y sus pómulos enrojecidos.Una amiga ciertamente delicada, algo aprensiva y bastante presionada por sus padres, continuamente le prohibían que saliera a jugar, por aquello de que la gente animalada de la costa se propasara con ella y terminara maleandola, convenciéndola que ser guera es mejor que tener la piel tostada, convenciéndola de que se pusiera shorts mas cortos y playeras mas pegadas para que se subiera el calor ahi entre las piernas... que fuera a la playa para que se relajara... convenciéndola que el decir malas palabras era liberarse. Se fue a los dos años que estaba en el puerto ... su familia huyo a algún estado del centro.

No me extrañária para nada la actitud de sus padres, ese nervisismo en guardar el tesoro no de su piel ni de su cabello de oro, si no del preservar la inocencia y la amabilidad que profesaba con su biblia a lado, solo por que sus padres se lo decían.

sábado, 23 de febrero de 2013

Se va..pero no importa

Así tan enfrente en el espejo veo como las ojeras van cumpliendo su función, me dictan que es la experiencia o la apatía las posibles madres que las engendraron.

No me avergüenzo de mi nuevo rostro cansado, de mi cuerpo un poco mas gastado de lo normal, de mi vientre un poco abultado por la posición de la silla al estar mas de 12 horas en la computadora portátil.

De que se me ha ensanchado el cuerpo, de que mis caderas van aumentando de talla, de que mi rostro se va transformando continuamente. 

No me importa las batallas que he logrado ganar y otras en las que he perdido, finalmente he peleado, he sentido las sangre en mi boca tras que te den un golpe y también el dolor del puño al golpear. 

Sin embargo, no tiene mucho caso pelear, se gasta energía y aveces aparecen mas ojeras de lo normal.

Sera mejor descansar un poco, mejor ver lo cristalino que aun es el agua cuando abres la llave del lavamanos, ver como se cuela todo, como se va ese precioso liquido vital. Así como tu.