sábado, 15 de septiembre de 2012

Una vez para pensar...

En una sola ocasión, me vi impulsada por las ideas paranoicas del abandono,
a pensar que tenia otra mujer, a imaginarme que deseaba otro cuerpo, otra 
sonrisa, otro rostro a quien acariciar.

Nerviosa inspeccione el celular, los mensajes que tenia resultaron , 
ser para un amiga, le contaba historias escritas en prosa, en verso y ella cordialmente le respondía que era muy lindo de su parte que lo hiciera.
Me sorprendió un poco al ver que en la bandeja de entrada tenia mas de 
8 mensajes guardados, no eran del mismo día, variaban.

¿Por que el hacerlo?, ¿Que no le bastaba con lo que platicáramos?. 
Mis manos temblaban, al imaginar por igual la posibilidad de que en verdad le gustara esa persona, ¿Por que el fantasear con ella? o mas bien ¿Fantaseaba con ella? ¿Por que de pronto surgía todo esto?.

Una cosa si sabia, esos cortos cuentos, esas narrativas, me las mandaba a mi cuando apenas nos conocíamos. 

Es fácil, emplear el sujeto como posesión, desear con ser el centro de atención de aquel que comparte algo contigo, hacerle caso a esas voces que nos amenazan creyendo que el mundo conspira en tu contra y que el hombre con quien estas tambien lo hace.

¿Que puedo decir?. Yo tambien he mandado mensajes y he jugado consientemente en un filtreo para satisfacer mis nesecidades de conquista, 
¿Quien soy yo para juzgar? ¿Quien soy yo para amarrar los pensamientos de la otra persona?.Despues de estos y mas cuestionamientos me puse a analizar.

La decision esta puesta, quien esta con uno, elige, nada es obligado, es normal y sumamente natural pensar en jugar con algunas presas en esta sociedad
atada a conceptos equívocos.
Nada es para siempre, todo tiene un ciclo, depende de uno saber que se quiera. Solo nos resta gozar el momento en que se esta pasando, frenar esos moustros que sabotean lo que ya se tiene. Tener confianza en uno y ser valiente a lo venga.

La próxima vez que lo mire estaba mandando un mensaje apresuradamente, los pulgares de sus manos, se movían con rapidez, se notaba que pensaba en demacía por el contexto en el mensaje. 
En ese momento me servía un café, le pregunte inocentemente quien era, me respondió sin nerviosismo alguno.
-Es Maria Elena, va a ser su cumpleaños, dice que se siente nerviosa por la nueva entrevista de trabajo-

Despues de la segunda cucharada de azucar y pensando detenidamente le conteste.
-Vaya, me la saludas, dile que no se preocupe que todo le ira bien. ¿Quieres un café?-
-Si yo le digo, no quiero café pero si te acepto un té, gracias, por cierto hay que ver la película que rentamos, acuérdate que se tiene que entregar mañana, mi vida-

Sin embargo aun me pregunto si fue una broma de mi mente, o si en realidad esta pasando lo inevitable.